Han pasado cuatro semanas y he perdido 4 kilos, luego cuando llegue el día de los 101 kilómetros habré perdido 35 kilos y sólo espero que el viento lo tenga a favor. Ahora en serio, estoy contento por la pérdida de peso, ya comienzan a notármelo mis vecinos, pero me parece que es muy acelerada, voy a tener que prestar mucha atención al efecto rebote y a las navidades. Desde que comencé, el 1 de septiembre, noté que, al correr, el pulsómetro marcaba unas 10 o 15 pulsaciones menos en un ejercicio de la misma intensidad. La única explicación que le encuentro (ya que esto ocurre desde el primer día) es que, al no pasar todo el día tomando pequeñas cantidades de alimento, mi corazón no necesita mantener un riego continuado hacia el sistema digestivo, luego durante la carrera sólo tiene que bombear lo necesario. Si alguien encuentra otra lógica que por favor la comente, pero me parece un efecto curioso.
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