jueves, 27 de octubre de 2011

78.0 (-5.1) 8ª SEMANA

   Esta semana he pasado un ataque hambriento que me mantuvo durante todo el martes en un estado de enajenación indigente, sin causa aparente alguna. Ayer, durante el almuerzo, me puse a comer frutos secos compulsivamente y se me pasó. ¿Fue causado por la falta de algún mineral (especialmente fósforo), vitamina o proteína? No lo sé, pero comí de todo y en un par de ocasiones mucho, pero no se me pasó hasta que combiné pipas, nueces y cacahuetes.

   Los frutos secos engordan una barbaridad, pero no debemos olvidar que, especialmente en el caso de deportistas, son una fuente de vitaminas, minerales, proteínas, hidratos y grasas insaturadas, necesarias para el mantenimiento músculo-esquelético. Es probable que mi cuerpo me haya avisado de un déficit importante y que no estaba teniendo presente. Intentaré escucharlo más a él y menos a mi cabeza que me llama gordito cuando me miro al espejo.

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