
Me cuesta pensar que ya llevo dos meses sin fumar. Y creerlo, ni os cuento. Lo he intentado tantas veces...
Podría deciros que está siendo fácil y que no echo de menos el tabaco; pero no me apetece mentir.
La verdad es que hay días en los que sólo he tenido un par de veces ganas de coger un cigarrillo, pero hay otros en los que me levanto con ganas y me acuesto con más.
Al contrario que otros exfumadores, no me molesta, ni me provoca más el que fumen a mi lado; las ganas están o no están independientemente de lo que hagan quienes me rodean.
Pero no os equivoquéis, sé que merece la pena.
Me encuentro mucho mejor, más ágil, con más capacidad de trabajo, con mejor rendimiento deportivo, duermo mejor... Sí, duermo mejor y, sobre todo, más. Es increible, no recordaba haber dormido hasta las 10 de la mañana ni siquiera habiendo trasnochado(y quienes me conocen saben lo que digo) . Ahora me descubro como camastrona, con capacidad para dormir en mi día libre hasta despertarme como nueva.
Así que hoy quiero compartir con vosotros mi alegría por seguir adelante en este empeño. Gracias por el apoyo que me dáis, realmente me sirve de gran ayuda.
Bravo Anabel, esto ya no tiene fin. Hacer los 101 será sólo una gran aventura. No habrá quién nos pare, no habrá quien vuelva a ponerte ese maldito conglomerado nicotinoso en la boca. A por los 101. META O MUERTE
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