Siempre me han gustado los deportes de riesgo, aunque hay ciertos límites, impuestos por mi cobardía o mi torpeza que nunca he sido capaz de superar. Lo más increíble es el límite que ha llegado a marcar el ser humano, ya sea sobre una bicicleta...
... sobre una tabla con ruedas...
... o sin ellas...
... con paracaídas...
... o sin él...
... incluso, con nuestras propias manos...
... videos como estos explican por qué hemos ganado en la batalla evolutiva...
... de momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario