miércoles, 1 de febrero de 2012

AVE FENIX

   Como un Ave Fénix, intentando resurgir de mis cenizas. Pero caigo, me vuelvo a levantar, me quemo y vuelvo a caer.

   La recaída de Anabel en el tabaco (maldito hierbajo cuánto daño hace) y mi incapacidad para bajar de 78 kilos (siempre digo que mi fuerza de voluntad la dejé en un cenicero), me hacen caer una y otra vez. He pensado en mil ocasiones retomar esta página con la misma fuerza con la que comencé y, otras mil ocasiones, en las que pienso en abandonar, incluso la carrera de los 101 km (lo sé, tengo el dorsal pagado y no voy a dejarlo, pero...). Como dijo Mark Twain "Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño".

   Pues bien, hace un par de semanas, casi sin quererlo, subí uno de esos peldaños para lanzar ese vicio perezoso que me abate. Durante una conversación telefónica con un viejo amigo reencontrado le hablé de esta página y del reto que teníamos con nuestro proyecto. Él me confesó que también quería dejar de fumar y, que tenía en mente, en algún momento de su vida, hacer un maratón. Fué como una chispa. Dice Paulo Coelho que las señales existen, sólo hay que saber interpretarlas. He ahí la demostración, yo llevaba varios días (o semanas) dándole vueltas a repetir el maratón de Sevilla y... ahora esto.

   Hace un rato, después de mi entrenamiento de piscina, me quedé charlando con el monitor, sobre este tema y ya tenemos a un tercero apuntándose para correr en Sevilla. No hemos caído, estamos renaciendo. Con más fuerza. Con mucha más fuerza.

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